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Un niño metió su mano en
un recipiente lleno de
dulces. Y tomó lo más
que pudo, pero cuando
trató de sacar la mano,
el cuello del recipiente
no le permitió hacerlo.
Como tampoco quería
perder aquellos dulces,
lloraba amargamente su
desilusión.
Un amigo que estaba
cerca le dijo: -
Confórmate solamente con
la mitad y podrás sacar
la mano con los dulces-.
Nunca trates de abarcar
más de lo debido, pues
te puedes quedar sin
nada. |