Troodon
"Diente Hiriente" es un
género representado por
una única especie de
dinosaurio terópodo
trodóntido, que vivió en
el Cretácico superior,
hace aproximadamente 74
millones de años, en el
Campaniano, en lo que
hoy es Norteamérica,
Canadá y México.Medía
aproximadamente 2 metros
de longitud y pesaba
unos 50 kg. Acechaba a
pequeños mamíferos y
dinosaurios débiles o
jóvenes y podía
atacarles con la
velocidad del rayo. El
cerebro era grande para
su tamaño. La parte que
controlaba las patas
delanteras y los ojos
estaba especialmente
desarrollada, lo que lo
convertía en un
mortífero cazador. En
cuanto divisaba a una
presa, su cerebro
enviaba mensajes a las
patas delanteras que se
extendían para
atraparla.
También utilizaba su
capacidad cerebral para
reaccionar rápidamente
ante el peligro, una
gran ventaja sobre
depredadores mayores que
él. De caza o huyendo de
sus enemigos,
reaccionaba rápidamente
ante lo que veía. Sus
principales enemigos
eran los grandes
cazadores. Tenía largas
patas delanteras, con
dedos delgados rematados
por garras. Al acercarse
a su presa extendía las
zarpas, con las que
podía capturar y retener
fácilmente a un
mamífero, por mucho que
éste forcejeara para
liberarse.
A lo largo de sus
mandíbulas, tenía
pequeños dientes
puntiagudos. Mataba a
sus presas de un solo y
poderoso bocado. A
continuación, usaba las
garras y los afilados
dientes irregulares para
arrancar la carne de su
víctima. Podía cazar de
día o de noche,
avanzando furtivamente
entre el follaje para
rastrear a su presas con
mucha facilidad. Usaba
sus ojos como si fueran
prismáticos, para ver a
distancia. Probablemente
sus ojos eran como los
de un gato, con pupilas
como ranuras que se
abrían para dejar la
máxima luz posible. Así
podía ver en la
oscuridad.
Durante muchos años,
todo lo que se sabía de
él se basaba en el
hallazgo de un diente.
Al principio se le
confundió con otros
dinosaurios, como los
paquicefalosáuridos de
grueso cráneo. Tenía un
arma en sus patas tipo
ave. El segundo dedo
presentaba una gran
garra sobresaliente.
Cuando el animal
descargaba un golpe con
la pata, esta garra se
convertía en una afilada
daga cortante. Nunca
desperdiciaba la ocasión
de comer sin esfuerzo.
Los científicos creen
que merodeaba por las
zonas de nidos de otros
dinosaurios con la
esperanza de sorprender
crías descuidadas por
sus padres.
Los paleontólogos han
descubierto porciones de
esqueleto de varios
Troodon muy cerca de las
zonas de anidación del
Orodromeus. Las
crías del
Orodromeus
tenían pocas
posibilidades de escapar
a las garras hirientes
de este dinosaurio
carnívoro. |