Secernosaurus
"Reptil Aislado" es un
género representado por
una única especie de
dinosaurio ornitópodo
hadrosáurido que vivió
en el Cretácico
superior, hace
aproximadamente 70
millones de años, en el
Maastrichtiano, en lo que
es hoy Argentina.
Medía desde 3 hasta 4
metros de longitud. Fue
el primer hadrosaurio
que se encontró en
América del Sur, aunque
después se han
localizado en la
Patagonia, Argentina
varios fósiles de
Kritosaurus. Con
alguna excepción, los
demás hadrosaurios se
han descubierto muy
lejos, hacia el norte.
Por eso, este dinosaurio
tiene este nombre,
reptil aislado. Aunque
sus fósiles se hallaron
en 1923, permanecieron
sin identificar en un
museo durante 56 años.
Con el tiempo, fueron
estudiados y descritos
por el paleontólogo
estadounidense Mike
Brett Surman.
Sus huesos de la
cadera dieron a los
expertos una pista vital
sobre su tamaño. La cola
ancha y las patas
delanteras como remos
sugieren que estos
dinosaurios sabían
nadar. Sin armadura ni
garras afiladas para
protegerse, tenía que
huir cuando aparecía un
depredador. Zambullirse
en el agua era una
manera de ponerse a
salvo. Algunos expertos
creen que emigró a
América del Sur desde el
subcontinente Norte.
Pudo haber cruzado a
nado cualquier brazo de
agua que hubiera
encontrado durante su
largo viaje.
Tenía anchas hileras
sin dientes, que se
afilaban solos, para
cortar y triturar
vegetación dura. Los
hadrosaurios
probablemente viajaban
en grandes grupos,
llenándose el pico con
bocados de plantas
mientras avanzaban.
Aunque en 1923 sólo se
encontró en Argentina la
parte posterior del
cráneo, bastó para
mostrar a los
científicos que, a
diferencia de otros de
sus parientes, carecía
de cresta; y que quizá
se parecía al del
Probactrosaurus.
Quizá tuviera una bolsa
de piel en el hocico.
Cuando bramaba, hinchaba
la bolsa, que actuaba
como caja de resonancia,
y amplificaba el sonido.
Imagina todo un grupo de
dinosaurios llamándose
al amanecer, formando un
coro ensordecedor.
Hoy las exuberantes
selvas de América de Sur
contienen una amplia
gama de plantas exóticas
y multicolores. Cuando
vivía, empezaron a
brotar las primeras
flores de la Tierra.
Tuvo la suerte de poder
elegir entre una amplia
variedad de alimentos.
Avanzaba tranquilamente
entre las coníferas y
los helechos, mascando
con sus afilados dientes
posteriores hojas de
pino, ramas y semillas
además de plantas con
flores. Con su ancha
cola enhiesta podía
apoyarse en las patas
delanteras para pastar
entre las plantas bajas
del suelo del bosque.
Normalmente, caminaba
erguido sobre sus
fuertes patas traseras.
Para mantener el
equilibrio cuando se
inclinaba, extendía los
tres gruesos dedos de
sus patas traseras. Los
huesos de los tobillos
proporcionaban un apoyo
adicional para el pesado
cuerpo del dinosaurio. |