Sauropelta
"Lagarto Escudo" es un
género representado por
una única especie de
dinosaurio tireóforo
nodosáurido, que vivió
en el Cretácico
inferior, hace
aproximadamente 110 y 99
millones de años, en el
Albiano, en lo que hoy
es Norteamérica, en los
estados de Montana,
Wyoming y posiblemente
Utah.Era más largo
que un elefante y
suficientemente alto
como para mirar de
frente a una persona.
Mientras pastaba entre
helechos y arbustos, no
se preocupaba demasiado
por esconderse de los
depredadores. Este
herbívoro era protegido
por una notable coraza
blindada. Placas óseas,
espinas y púas le
cubrían la parte
superior del cuerpo,
dejando sólo su abdomen
vulnerable al ataque.
Un mosaico de grandes
placas óseas y pequeñas
protuberancias rugosas
no dejaba ningún
resquicio en su
armadura. Su dura coraza
continuaba a lo largo de
su cola. Una larga
hilera de mortíferas
púas apuntaba hacia
fuera y hacia atrás, a
lo largo de los
costados. Si algún
depredador intentaba
traspasar con sus
dientes la armadura,
podía perder varios de
aquéllos. El depredador
sólo tenía una manera de
derrotarle. Si lograba
darle la vuelta y
ponerle sobre el lomo,
ya no tenía posibilidad
alguna de escapar.
Su enemigo podía
devorar tranquilamente
la única parte
desprotegida de su
cuerpo. Pero el
Sauropelta sabía cómo
evitar este riesgo.
Cuando el depredador se
acercaba, probablemente
se dejaba caer al suelo.
Utilizando los flexibles
músculos de sus hombros,
podía recoger las patas
delanteras casi como una
tortuga actual. Entonces
clavaba las garras en la
tierra y resistía el
ataque anclado en el
suelo. Ya que las patas
delanteras eran pequeñas
y débiles, los
Carnosaurios tenían que
usar sus quijadas y sus
patas posteriores para
tratar de darle la
vuelta. Pero el abanico
de púas de sus costados
evitaba que un
depredador pudiera hacer
presa de él.
Resultaba difícil
poner patas arriba el
ancho y pesado cuerpo
que recordaría un carro
de combate. Es posible
que no siempre
permitiera a su agresor
rendirse y marcharse.
Utilizaba su pesado
cuerpo para defenderse.
Tenía fuertes músculos
en los codos, que le
permitían arremeter
hacia adelante o
desplazarse a un lado.
Un poderoso latigazo con
su pesada y espinosa
cola podía causar
heridas graves. Este
imponente herbívoro era
capaz, incluso, de
derribar por sí mismo a
un dinosaurio cazador,
lo que le daría la
oportunidad de escapar.
Con sus cortas y
anchas patas y su cuerpo
pesado, tenía las mismas
ventajas que un luchador
de sumo. Su bajo centro
de gravedad hacía
difícil desplazarlo.
Aunque la mayoría de los
depredadores corrían con
más rapidez que en
largas distancias,
probablemente él era
capaz de emprender
breves carreras. También
de detenerse en seco y
clavar sus espinas en la
carne de su enemigo.
Tenía la cabeza más
estrecha que otros
nodosáuridos.
Sus dientes, pequeños
y en forma de hoja, eran
demasiado débiles para
morder las ramas, pero
el afilado pico le
servía para cortar los
tallos de las plantas
bajas. Podía alcanzar
los 8 metros de largo y
era tan alto como un
hipopótamo. Es, hasta la
fecha, el dinosaurio
nodosáurido más grande
de todos. |