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Se casan los
inditos
Micaíla y
Lorenzo
Rafaíl. Se
llega la
noche de
bodas; y ya
estando en
su apogeo y
desenfrenamiento
sexual, la
indita
exclama con
singular
alegría:
"Aaayyyy,
Lorenzo
Rafaíl, mi
abrumas..."
En eso,
Lorenzo
Rafaíl deja
de hacer
todo su
numerito, se
para todo
encanijado,
y le dice a
su linda
esposa:
"A ver,
pinche india
cabrona, de
cuando acá
me sales con
palabritas
de ciudá...
A ver,
respóndeme:
¿qué es eso
de que ti
abrumo?"
En eso se
suelta risa
y risa la
indita, y le
contesta:
"Ay, Lorenzo
Rafaíl. Si
sirás
pendejo, lo
que te digo
es que si me
abro más..." |