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Después de
un cruento
enfrentamiento
en plena
guerra
mundial todo
un batallón
es
exterminado,
con
excepción de
cuatro
soldados que
logran
atrincherarse
a escasos
metros del
Cuartel. Sin
municiones y
con escasos
alimentos,
los cuatro
soldados de
distintas
nacionalidades,
un español,
un francés,
un italiano
y un
argentino,
esperan
durante dos
días sin que
el enemigo
dé señales
de vida. Al
tercer día
el español
le dice a
sus
compañeros:
"¡Hombre!
¿Pues qué
habrá
pasado? El
enemigo no
se debe
haber dado
cuenta que
nos
refugiamos
aquí y se ha
retirao."
"Imposible,
ellos saben
que estamos
aquí, no nos
dejarían
aquí con
vida", dice
el
argentino.
"¡Pues,
hombre! Voy
a
demostraros
que tengo
razón
saliendo
ahora mismo
de esta
madriguera."
Y dicho esto
el español
se levanta
y... ¡Pum!
una bala le
atraviesa la
cabeza.
"¡Muero por
Españaaaaaa!"
grita, y cae
al suelo sin
vida.
Después de
esto los
tres
soldados
restantes
deciden
esperar un
poco más. A
los cinco
días el
francés dice
a sus
compañeros:
"¡Mon amis!
Creo que el
enemigo ya
se ha ido,
nadie puede
permanecer
tanto tiempo
sin dar
señales de
vida."
Y dicho esto
el francés
se levanta
y... ¡Pum!
un certero
balazo le
atraviesa la
cabeza:
"¡Mon dieu,
muero por
Franciaaaaa!",
y cae al
suelo sin
vida.
Al otro día
el italiano
le dice al
argentino:
"Ya non
soportare
más estar
aquí sin
comer,
necesito
comer algo,
voy a salire!"
Y dicho esto
el tano sale
y nuevamente
otro certero
balazo
aparece de
la nada y le
atraviesa la
cabeza:
"¡Porca
miseria,
muero por
Italiaaaaaa!",
y cae muerto
a los pies
del
argentino.
A los cinco
minutos:
"¡Mierda! no
puedo creer
que estos
tipos tengan
tanta
puntería,
voy a
salir!"
¡Pum!
¡MUERO POR
PELOTUDOOOOOO! |